EXPLORER 62, LA PERFECCIÓN DE UN YATE DE DISEÑO QUE REVOLUCIONÓ LA NÁUTICA

Basta con mirarlo desde fuera para darse cuenta de su extraordinaria estabilidad de navegación y del inmenso espacio que ofrece a bordo, pero cuando se sube a bordo la sensación es aún más increíble.

La sensación que el Explorer 62 ofrece a quien lo pisa es la de un yate radicalmente distinto a cualquier otro visto hasta ahora, que ya ha revolucionado los cánones del mundo náutico de una manera de la que nunca habrá retorno: estamos de hecho ante un barco de espacio abierto que al mismo tiempo da una sólida sensación de seguridad, con un diseño inteligente y extremadamente preciso de los espacios y un auténtico sentido del diseño; un verdadero hogar flotante que da una sensación infinita de contacto con el mar.

El Explorer 62 es un yate con una fuerte personalidad teutona, con unas líneas estéticas rigurosas y funcionales que han dejado inmediatamente su huella en el sector. No es casualidad que en el año de su lanzamiento el barco haya ganado el prestigioso premio ‘Best Layout 2021’ asignado por World Yachts Trophies el pasado mes de septiembre en el salón náutico de Cannes.

Diseñado por Davide Cipriani, de Centrostiledesign, y construido por el astillero Explorer Loy, dirigido por Riccardo Radicecon Günter Neumann y Ferdinand Dorn, el Explorer 62 es un yate extraordinariamente cómodo y confortable, con unos interiores que dan la idea de estar a bordo de una embarcación mucho mayor de 62 pies, tanto por el inteligente aprovechamiento del casco como por las ventanas que ofrecen una visión del mar de 360 grados, ampliando las dimensiones del yate más allá de sus propios límites.

Pero, sobre todo, lo que más impresiona es la sensación de solidez y estabilidad en la navegación: tanto cuando está amarrado como cuando navega, el Explorer 62 tiene las oscilaciones reducidas al mínimo, casi como en tierra firme, gracias al escrupuloso equilibrio de pesos estudiado hasta el más mínimo detalle, combinando las innovaciones técnicas con el diseño. Su equilibrio es una característica que se percibe incluso cuando el yate está parado, y parece estar en tierra firme y no amarrado en el muelle.

El emblema de la hábil técnica de diseño y construcción del Explorer 62 está en el camarote principal (en la foto) situado en el corazón del barco para aprovechar su máxima manga: el cabecero de la cama king-size es una gran losa de mármol blanco de dos toneladas que cumple el doble propósito de añadir peso al centro del barco para reducir sus oscilaciones y de dar una idea de luz, y por tanto de mayor espacio interior, gracias a su color claro. Pero esta sensación se limita a la entrada en la cabina, porque en cambio mientras estemos en la cama para dormir el mármol quedará detrás de nosotros y delante tendremos una pared negra, más descansada para los ojos durante las horas de sueño. De estas características, de las que hemos descrito sólo un ejemplo, el Explorer las ofrece en todos los rincones; desde el depósito situado en el centro del casco, de nuevo con el objetivo de maximizar la estabilidad, hasta el original y práctico sistema de sombreado del hard top inspirado en el sistema de persianas venecianas.

También en el hard top hay un enorme solárium doble que ofrece una vista impresionante del mar y es quizá el espacio más emocionante del Explorer 62. En general, la cubierta superior es un entorno que invita a mil usos, desde tumbarse para relajarse hasta poner música y bailar con los amigos. Sea como sea, de hecho, sentiremos que estamos a bordo de un barco hospitalario, mimoso y seguro, un inmenso espacio abierto y lleno de comodidades en el que pasar los largos cruceros a los que nos invita esta embarcación.

Nada más subir a bordo del Explorer 62, la sensación que se tiene es extremadamente agradable debido al gran cuidado que se ha puesto en la estética, la abundancia de espacio y la extrema calidad de los materiales y acabados. Todo ello se combina con una elevada sensación de seguridad, que no suele darse en los yates de espacios abiertos, pero que en el Explorer 62 es una característica intrínseca que se nota tanto en espacios cerrados como abiertos, gracias a toques como el cabezal de la vela mayor, bastante alto, en la proa o los asideros a los que agarrarse en las travesías más difíciles.

Además del camarote del armador que ya hemos mencionado, el Explorer 62 cuenta con un camarote doble VIP en la proa y un tercer camarote de invitados con dos camas una al lado de la otra, cada uno con su propio y amplio baño en el que destaca el generoso tamaño de las duchas en comparación con los estándares del mercado. Debajo de la cubierta también hay una ingeniosa cuarta habitación que puede utilizarse como camarote individual adicional o como simple despensa.

Esta combinación de elementos está conquistando literalmente a los propietarios: sólo en los primeros días del último Salón Náutico de Venecia, donde vimos esta y otras embarcaciones, Explorer vendió tres ejemplares; y a estas alturas no podemos esperar a admirar el próximo modelo de 78 pies, que el astillero tiene previsto lanzar dentro de un par de años, con la certeza de que este astillero seguirá revolucionando los estándares.

Fuente: Todos los Barcos

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